03-08-2021, 03:45 AM
(Última modificación: 03-08-2021, 11:35 AM por QuintoPiso.)
Bueno amigos aquí va lo que pienso sobre le tema. Hace cerca de 8 años tuve una relación seria con
una trans, era profesional, Antropóloga, de 30 años. Cada uno tenía su apartamento, los fines de semana
yo me quedaba en el de ella o ella en el mío. Cada uno tenia sus gastos y pagaba sus cuentas, por eso
no hubo problema. Compartíamos amigos: heteros y gay, tampoco hubo lio. La vida sexual excelente.
Los inconveniente fueron:
1- Era promiscua, si un man le gustaba, sobre todo si era adolescente intentaba culiarselo. Ese asunto lo
resolvimos, teniendo una relación abierta, donde cada uno podía tener sus aventuras, pero de forma discreta.
Por eso siempre usamos preservativos.
2- Le gustaba la droga, mientras más "exotica" mejor. Una madrugada me llamaron unas amigas; en un diciembre
alquilaron una finca en Silvania y se enrumbaron. Es noche metieron de todo, hasta una droga que usan los
veterinarios para anestesiar gatos, que disque las llevaba al cielo. A mi amiga le dio taquicardia, otra se desmayo. Me
toco ir a Silvania y llevarlas a una Clínica de Toxicología en Bogotá. Que susto tan HP, pero no dejaban las drogas.
3- El otro problema eran las benditas cirugías. Que la nariz, que el entrecejo, que bolsas en los ojos, que una lipo, que un
retoquito aquí y otro allá. Bueno era su cuerpo y su dinero, pero cuando le hacia falta plata, me pedía que le "colaborara".
Por eso ella siempre andaba llena de deudas.
Duramos saliendo como tres años y calculo que se hizo unas 10 operaciones, entre cirugías y retoques. A raíz de esta situación
me puse a investigar sobre el tema y encontré varios estudios que demuestran que la mayoría de las transgénero son adictas
a las cirugías. Parece que el querer verse más femeninas las hace caer en esa adicción. Me costo esfuerzo, pero me puede
retirar y prometí que no volvería a intentar una relación sentimental con una trans, máximo amistad, paseitos,
culiaditas y hasta ahí no más. Y si estoy muy urgido me voy para el Santafé. Por esa razón también prefiero las trans jovencitas,
sin tantas cirugías, mientras más naturales mejor, que sean lindas de nacimiento. Un buen cirujano puede convertir una fea en
una mujer preciosa.
Esta reflexión viene al caso, porque en estos días que he vuelto al Santafé y vi esta trava:
https://www.facebook.com/alejo.hernandez.5439087
La conocí recién llegada de Neiva, hablamos varias veces y me invitaba a la habitación, pero no, era muy fea, un flaca horrible,
utilizaba sandalias y pantalones cortos a pesar de tener pies y piernas torcidas. No tenia tetas, unas extensiones que olían
hediondo, mejor dicho un desastre. Y véala ahora lo bonita que esta, me comento que estos días se iba para Europa.
Todas las cirugías le debieron haber costado una fortuna. Por eso ellas o putean, si son pobres, o consiguen un patrocinador,
que les costea su transformación, si son de clase media. Y es muy difícil que alguien que viva de su sueldo pueda costear
ese ritmo de cirugías. Esa es la diferencia entre las trans feas y las bonitas: la calidad del cirujano.
https://donlgbt.com/foro/attachment.php?aid=2289
Así era hace unos años, la enfermera última, es Aleja. Aunque ya se había puesto el culo. El cambio ha sido tenaz.
Si, tener una relación con unas trans es complicado y más si uno no es del medio de ellas, donde hay
drogas, lujos, dinero mal habido, etc. Feliz noche.
una trans, era profesional, Antropóloga, de 30 años. Cada uno tenía su apartamento, los fines de semana
yo me quedaba en el de ella o ella en el mío. Cada uno tenia sus gastos y pagaba sus cuentas, por eso
no hubo problema. Compartíamos amigos: heteros y gay, tampoco hubo lio. La vida sexual excelente.
Los inconveniente fueron:
1- Era promiscua, si un man le gustaba, sobre todo si era adolescente intentaba culiarselo. Ese asunto lo
resolvimos, teniendo una relación abierta, donde cada uno podía tener sus aventuras, pero de forma discreta.
Por eso siempre usamos preservativos.
2- Le gustaba la droga, mientras más "exotica" mejor. Una madrugada me llamaron unas amigas; en un diciembre
alquilaron una finca en Silvania y se enrumbaron. Es noche metieron de todo, hasta una droga que usan los
veterinarios para anestesiar gatos, que disque las llevaba al cielo. A mi amiga le dio taquicardia, otra se desmayo. Me
toco ir a Silvania y llevarlas a una Clínica de Toxicología en Bogotá. Que susto tan HP, pero no dejaban las drogas.
3- El otro problema eran las benditas cirugías. Que la nariz, que el entrecejo, que bolsas en los ojos, que una lipo, que un
retoquito aquí y otro allá. Bueno era su cuerpo y su dinero, pero cuando le hacia falta plata, me pedía que le "colaborara".
Por eso ella siempre andaba llena de deudas.
Duramos saliendo como tres años y calculo que se hizo unas 10 operaciones, entre cirugías y retoques. A raíz de esta situación
me puse a investigar sobre el tema y encontré varios estudios que demuestran que la mayoría de las transgénero son adictas
a las cirugías. Parece que el querer verse más femeninas las hace caer en esa adicción. Me costo esfuerzo, pero me puede
retirar y prometí que no volvería a intentar una relación sentimental con una trans, máximo amistad, paseitos,
culiaditas y hasta ahí no más. Y si estoy muy urgido me voy para el Santafé. Por esa razón también prefiero las trans jovencitas,
sin tantas cirugías, mientras más naturales mejor, que sean lindas de nacimiento. Un buen cirujano puede convertir una fea en
una mujer preciosa.
Esta reflexión viene al caso, porque en estos días que he vuelto al Santafé y vi esta trava:
https://www.facebook.com/alejo.hernandez.5439087
La conocí recién llegada de Neiva, hablamos varias veces y me invitaba a la habitación, pero no, era muy fea, un flaca horrible,
utilizaba sandalias y pantalones cortos a pesar de tener pies y piernas torcidas. No tenia tetas, unas extensiones que olían
hediondo, mejor dicho un desastre. Y véala ahora lo bonita que esta, me comento que estos días se iba para Europa.
Todas las cirugías le debieron haber costado una fortuna. Por eso ellas o putean, si son pobres, o consiguen un patrocinador,
que les costea su transformación, si son de clase media. Y es muy difícil que alguien que viva de su sueldo pueda costear
ese ritmo de cirugías. Esa es la diferencia entre las trans feas y las bonitas: la calidad del cirujano.
https://donlgbt.com/foro/attachment.php?aid=2289
Así era hace unos años, la enfermera última, es Aleja. Aunque ya se había puesto el culo. El cambio ha sido tenaz.
Si, tener una relación con unas trans es complicado y más si uno no es del medio de ellas, donde hay
drogas, lujos, dinero mal habido, etc. Feliz noche.




. En la variedad esta el placer y para mi es una de las claves para ser feliz sexualmente, no ponerse a pensar tanto, disfrutar y evitar darle tintes de amor a la cosa o de videos que no van al caso.