20-07-2024, 02:02 PM
Antes de iniciar la historia aclaro que soy nuevo escribiendo y como usuario registrado pero hace mucho tiempo sigo los temas de este foro. Solo que apenas me animo a registrarme y contar mi historia.
Todo comenzó cuando era un niño -más o menos a los 7 años- cuando un familiar empezó a abusar de mí. Yo lo tomaba todo como un juego, solo cuando tuve más uso de razón entendí que fui violado durante varios años y que eso tuvo consecuencias en mí.
Lo cierto es que me quedó gustando pero al mismo tiempo sentía atracción por las mujeres. Luego de que terminó toda esta experiencia con el familiar, empecé a buscar una especie de consuelo y probé con algunos hombres pero llegué a la conclusión que no me gustaban.
Viendo porno en Internet me topé una vez con un vídeo de una trans y eso abrió un mundo de posibilidades para mí. Pensé que era todo lo que yo quería en un solo tipo de persona.
Empecé a introducirme en este mundo buscando en chats y ahí encontré mi primera experiencia. Andrea me citó en un apartamento en Laureles en Medellín que ella estaba cuidando y allí me hizo un sexo oral tan delicioso que nunca había sentido. Ese día no hubo penetración.
Pero quedé con la inquietud y seguí buscando, aprendiendo más de este mundo hasta que llegué a estar con trans espectaculares como Pauleth Liscano, Isabela Santos, entre otras. Lograba de alguna forma que nos viéramos, nos gustamos y nos encontrábamos para tener sexo. Solo un par de veces pagué al ver que no podía contactar a una trans que me gustaba y solo pagándole podía llegar a ella. Eso nunca me excitó tanto como hacerlo por gusto mutuo.
También estuve más involucrado seriamente con tres hermosuras: salí un tiempo con Andrea Jaramillo, una trans espectacular de la cual me arrepiento no haber seguido -antes de que empezara a publicarse. Visitaba constantemente a Eva o Cristina Carvajal a quien conocí en Guía Cereza y con la cual tuve las mejores experiencias sexuales en este mundo. Me trató siempre increíble, nos quedábamos horas, incluso en la madrugada hablando y probando muchas cosas que ella me enseñó, incluso fue la única a la que le entregué mi ano. También visité un tiempo a Michele, una conocida y deliciosa trans de Envigado que ahora también se publica. A ellas nunca les tuve que dar un peso, solo fue por placer.
Sin embargo, me di cuenta que la entrada a este mundo empezó a salirse de control, casi como describen la adicción por el "basuco". Ya no era por placer o gusto sino por probar y probar diferentes trans y ahí me di cuenta que algo andaba mal.
Por eso ahora estoy retirado pero recordar es vivir.
Todo comenzó cuando era un niño -más o menos a los 7 años- cuando un familiar empezó a abusar de mí. Yo lo tomaba todo como un juego, solo cuando tuve más uso de razón entendí que fui violado durante varios años y que eso tuvo consecuencias en mí.
Lo cierto es que me quedó gustando pero al mismo tiempo sentía atracción por las mujeres. Luego de que terminó toda esta experiencia con el familiar, empecé a buscar una especie de consuelo y probé con algunos hombres pero llegué a la conclusión que no me gustaban.
Viendo porno en Internet me topé una vez con un vídeo de una trans y eso abrió un mundo de posibilidades para mí. Pensé que era todo lo que yo quería en un solo tipo de persona.
Empecé a introducirme en este mundo buscando en chats y ahí encontré mi primera experiencia. Andrea me citó en un apartamento en Laureles en Medellín que ella estaba cuidando y allí me hizo un sexo oral tan delicioso que nunca había sentido. Ese día no hubo penetración.
Pero quedé con la inquietud y seguí buscando, aprendiendo más de este mundo hasta que llegué a estar con trans espectaculares como Pauleth Liscano, Isabela Santos, entre otras. Lograba de alguna forma que nos viéramos, nos gustamos y nos encontrábamos para tener sexo. Solo un par de veces pagué al ver que no podía contactar a una trans que me gustaba y solo pagándole podía llegar a ella. Eso nunca me excitó tanto como hacerlo por gusto mutuo.
También estuve más involucrado seriamente con tres hermosuras: salí un tiempo con Andrea Jaramillo, una trans espectacular de la cual me arrepiento no haber seguido -antes de que empezara a publicarse. Visitaba constantemente a Eva o Cristina Carvajal a quien conocí en Guía Cereza y con la cual tuve las mejores experiencias sexuales en este mundo. Me trató siempre increíble, nos quedábamos horas, incluso en la madrugada hablando y probando muchas cosas que ella me enseñó, incluso fue la única a la que le entregué mi ano. También visité un tiempo a Michele, una conocida y deliciosa trans de Envigado que ahora también se publica. A ellas nunca les tuve que dar un peso, solo fue por placer.
Sin embargo, me di cuenta que la entrada a este mundo empezó a salirse de control, casi como describen la adicción por el "basuco". Ya no era por placer o gusto sino por probar y probar diferentes trans y ahí me di cuenta que algo andaba mal.
Por eso ahora estoy retirado pero recordar es vivir.



