Cuando está en el trabajo, esperando que llegara la hora de irse, porque ya has cumplido todos tus deberes, no queda más que buscar en esas páginas de vídeos algunas cintas porno, que de a poco te van ofreciendo material trans. Después de ver algunas bellezas penetradas, me estaba excitando bastante y decidí ingresar a un chat. Era una sala gay virtual que te contactaba con personas que querían una charla con fines de amistad o una ya sexual. Sin duda la conocen, porque dejó de funcionar el año pasado de 2024.
Además de muchos gays de closet que entraban, algunas veces entraban chicas trans a ofrecer sus servicios. No eran tan populares las páginas de servicios sexuales, más bien se escondían en páginas de clasificados. Probé suerte y me encontré con Brenda, una trans guapa, morena y simpática. Empezamos a chatear, me envió una foto y me dijo que estaba libre. Dentro de mi inocencia, le pregunté si conocía un lugar donde permitían el ingreso de trans sin problema.
Acá hago un paréntesis, ya que hace unos años y aún hoy en día en varios establecimientos, no permiten su ingreso. Tengo una experiencia similar que espero compartirla con ustedes muy pronto.
Así que me dijo de un motel en la calle 51 con Caracas y que nos viéramos allá. Fue como a las siete la hora del encuentro. Llegó y era la misma de la foto. Saludo de cortesía e ingresamos. Un señor ya con canas nos hizo entrar y sin mucho protocolo, nos ingreso en el primer cuarto, uno que daba a la calle. Pagué el cuarto y luego a Brenda. Nos besamos como amante y luego nos fuimos desnudando. Me empezó a mamar la verga. Lo hacía muy bien, hasta que tuve que detenerla, tenía que penetrarla. Me puse el condón y para dentro. Estaba desnuda y sus pequeñas tetas no dejaba de estrujarlas. Hicimos varias poses hasta que me vine. Fue una sacudida fuerte y agradable.
Después de una charla, le comencé a tocar el pene hasta que estaba medianamente erecto. Le pedí que me penetrara lo que aceptó con gusto. Le di una pequeña mamada, su pene no era muy grande por lo que me sentí a gusto. En cuatro, le pedí que cuando se fuera a venir me avisara, quería sentir su semen encima mío. Sin embargo, le ganaron las ganas y terminó en mi culo. Pidió disculpas y las acepté, quedando esa fantasía pendiente. Aproveché entonces para masturbarme y venirme encima de sus tetas. Descansamos un rato y nos despedimos.
Pasó mucho tiempo antes de buscar en los chats a chicas trans. Ahora se ofrecen en sitios donde hay de donde escoger, pero ya no se charla con ellas, ni siquiera después de la intimidad.
Con la variedad está el placer, pero también las denominaciones de quién es quién, ya sea trans, femboy, sissy, etc. Esta vez fue con una travesti. Muchos tienen la fantasía de vestir por un rato con prendas y sentirse femeninas. Gracias al internet, se pueden cumplir está fantasías. Pero en mi caso, fue con una callejera.
El lugar era calle 18 con carrera 12. Una zona más de moteles que de putas que quizás hace unos años tenía más encanto. En general, muchas señoras con la edad suficiente para no dedicarse a otra cosa. Puedo decir, que era una zona de excluidas, de aquellas que no cuadran con la estética del Santa Fe o Chapinero.
En una ocasión, andaba por esa zona y me fijé en una jovencita, delgada, 1.65, oculta entre las pocas luces del sector. Me acerqué y le pregunté su servicio. A pesar de que te trataba de fingir su voz, me di cuenta de que era una travesti. Senos falsos y peluca, pero se veía atractiva. Acordamos la tarifa y nos metimos a un parqueadero, que tenía un par de habitaciones para las prostitutas del lugar. Entramos, me saqué el pene y ella me lo empezó a mamar. Lo hacía con empeño y me quería hacer venir, así que le pedí que se lo dejará meter. Fue entonces que se destapó y me dijo que en realidad era un chico. Le dije que ya sabía y que no había problema. Se puso en cuatro, se bajó el pantalón y me dejó ver las nalgas. De una la penetré y sentí que no estaba acostumbrada a que la cogieran. Me empecé a sacudir en su culo y me di por satisfecho.
No recuerdo su nombre, pero espero que haya empezado una transición que le haya hecho ganar confianza. Gracias por su lectura.
Ya les había narrado mi primera vez como pasivo y la forma romántica como ocurrió. Ahora no frecuento trans, aunque no niego que me siguen gustando y veo muchos vídeos. No he caído de nuevo porque busco otras experiencias, aunque tengo un par de fantasías por cumplir con ellas. Pero entrando en el tema, quiero contarles una experiencia, de nuevo como pasivo.
Recorría el Santa Fe hace muchos años, no recuerdo si buscaba una trans o no, lo cierto es que cruzando la esquina de la 24, dos cuadras debajo de la Caracas, se hicieron un par de trans. En aquellos días, sonando al abuelo Simpson, se podían encontrar chicas en esa zona, sin ir hasta la 19 o la 22. Desconozco si como anzuelo para algún borracho despistado o para mostrar la novedad ante tanta mujer.
Lo cierto es que la vi y me empezó a picar, más que la verga, la retaguardia. Di un par más de vueltas, y a pesar de las chicas de la zona, aún tenía a la trans en mente. 1.60 de estatura, delgada, cabello negro, pestañas largas, buenas tetas. En un momento la vi sola y de una, le pregunté, más que la tarifa, si actuaba de activa. Ante su respuesta afirmativa, nos metimos a un motel.
No me gustan las habitaciones muy oscuras, y preciso nos metimos en una donde solo la luz del televisor iluminaba. Mamada mutua para empezar. Una buena verga, como de 16 centímetros. No sé si a ustedes les pasa, pero si veo que no me va a caber, por ningún lado, mejor cambiar de tercio y pedirle que sea pasiva.
Me le hice de frente, levanté las piernas y me empezó a dar. Ambos teníamos condón y ante el frenesí me empecé a tocar todo, no solo la verga. De repente, le empezó a sonar el celular. Preciso, la llamó el marido, se disculpó y mientras hablaba, me seguía dando. Decía que estaba juiciosa en la casa, viendo una película. Eso como que me arrechó más, pensar que su hombre se la podía comer cuando quisiera. No aguanté más y me vine con su verga dentro. Me quité la protección y la cantidad de leche acumulada al fondo me pareció sensacional. De nuevo una disculpa por la interrupción, besito de despedida y listo.
Hola foristas, hace tiempo nno entraba al foro y veo que esto ya se está acabando en todas la ciudades, aprovecho para preguntar por las siguientes trans que veo no se han vuelto a publicar:
Sara la Manizalita que atendía en el hotel el Puma (cerca a donde Valezca y Rosa)
Silvana Santos Hotel San Fco Plaza
Audrina Smith Hotel San Fco Plaza
Daniela Suarez Hotel San Fco Plaza
Liz Taylor Barrio San Miguel
Angelica o Ank García que era de Barranca(creo) pero vivía acá en Bucaramanga
y si se acuerdan de otras las pueden mencionar a ver, Gracias
HASME VENIR DE PLACER VEN TE COMPLASCO COMO ACTIVA Y PASIVA FULL LECHERA Adriana hermosa nina trans te complasco con un buen sexo oral besos caricias penetraciones sere tu novia trans una fantasia real si quieres disfrutar de una transex de lo mas femenina guapa caliente y morbosa soy la... Bucaramanga
Seguramente esto ya lo han preguntado mucho, pero me gustaría experimentar mi primera vez con una prepago Trans, sería la primera, aunque ya he estado con varias Prepagos mujeres, creo por lo que he leido que las cosas con una prepago Trans pueden ser diferente.
Por lo tanto, me gustaría que si pueden me dieran recomendaciones con respecto a que deberia tener en cuenta y todo eso y me sugirieran prepagos Trans que den buenos servicios y que sea pasiva, se que esto puede ser subjetivo pero ya me darían alguna idea, para ver si por fin tomo la decisión.