Hola a todos, después de ser un fiel lector me voy a atrever a contarles cómo empecé en este mundo, de pronto alguno se siente identificado, voy a tirar la historia por partes para no alargar tanto el tema, si les gusta me van pidiendo la continuación, mientras voy a empezar por el principio.
Viví muchos años en torres de maracaibo, los expertos sabrán que en esta zona se movían unos especimenes bien interesantes, ahora ya no pasa nada la verdad, las que quedan están muy cascadas.
Cuando tenia unos 21 añitos por allá en el 2011 frecuentaba mucho la peluqueria de Stephania, un caballote de cabello crespo que ahora anda en Europa, en ese momento las trans no me interesaban absolutamente nada, literal solo iba a peluquearme y listo. La vieja era una vecina más, tanto que incluso saludaba a mi mamá cuando pasaba con ella frente a la peluqueria, hasta aquí todo muy normal. Pero cuando iba a cualquier lado me tocaba pasar obligado por toda la cera de la 27 que en su mejor momento llegó a tener 5 peluquerias seguidas en menos de tres cuadras, y les hablo de un solo lado de la calle, porque por el otro lado habían más. En esa misma cera atendía una vieja Diana, bajita y culonsisima ella, trabajaba sola en ese momento porque como que las demás no la querían. Un día Stephania no estaba en su local y me metí al de Diana porque andaba de afán para motilarme, mientras me estaba motilando la hp toda disimulada me rozaba la verga hasta que después de un rato me mando la mano sin asco, yo me emputé porque en ese momento no me interesaba el tema y le dije que pilas que eso no me gustaba, pero parceros el cuerpo no miente, a mi me empezó a entrar una arrechera que tenía la verga hecha una roca, me fui volado para mi casa apenado sin entender nada de lo que estaba pasando y haciéndome mil preguntas.
Como me tocaba seguir pasando por ahí la hp de Diana me veía cruzar y salía a comerme con la mirada, me invitaba a pasar pero estuve firme muchos días peliando con el machito interno que uno tiene, hasta que un día en una calentura me fui a que me peluqueara de nuevo, esta vez no puse resistencia, mientras la hijuepta hacia el visaje que me estaba peluqueando me mando la mano a la pantaloneta y me sacó la verga por un ladito, se agacho y me la probó un ratico, a la hp le encantó esa cabeza y me metió derecho al baño, me pegó la mamada de la vida, como si fuera la última vez que mamara chimbo, le llené esa boca y se lo tragó todo, me pidió que me la culiara pero no, del miedo no fui capaz.
Pero aquí empezó todo señores, desde ese día no he podido parar. Luego me culié a todo torres de maracaibo al gratin, no pagué un solo peso por Giselle, ni Milady, ni Jessica, ni Vanessa, ni Diana, ni Stephania, ni Stacie, a la Dominic nunca pude volearle no sé porqué.
Con todas tengo una historia muy particular, si les gustó pidan pidan a la carta.
Viví muchos años en torres de maracaibo, los expertos sabrán que en esta zona se movían unos especimenes bien interesantes, ahora ya no pasa nada la verdad, las que quedan están muy cascadas.
Cuando tenia unos 21 añitos por allá en el 2011 frecuentaba mucho la peluqueria de Stephania, un caballote de cabello crespo que ahora anda en Europa, en ese momento las trans no me interesaban absolutamente nada, literal solo iba a peluquearme y listo. La vieja era una vecina más, tanto que incluso saludaba a mi mamá cuando pasaba con ella frente a la peluqueria, hasta aquí todo muy normal. Pero cuando iba a cualquier lado me tocaba pasar obligado por toda la cera de la 27 que en su mejor momento llegó a tener 5 peluquerias seguidas en menos de tres cuadras, y les hablo de un solo lado de la calle, porque por el otro lado habían más. En esa misma cera atendía una vieja Diana, bajita y culonsisima ella, trabajaba sola en ese momento porque como que las demás no la querían. Un día Stephania no estaba en su local y me metí al de Diana porque andaba de afán para motilarme, mientras me estaba motilando la hp toda disimulada me rozaba la verga hasta que después de un rato me mando la mano sin asco, yo me emputé porque en ese momento no me interesaba el tema y le dije que pilas que eso no me gustaba, pero parceros el cuerpo no miente, a mi me empezó a entrar una arrechera que tenía la verga hecha una roca, me fui volado para mi casa apenado sin entender nada de lo que estaba pasando y haciéndome mil preguntas.
Como me tocaba seguir pasando por ahí la hp de Diana me veía cruzar y salía a comerme con la mirada, me invitaba a pasar pero estuve firme muchos días peliando con el machito interno que uno tiene, hasta que un día en una calentura me fui a que me peluqueara de nuevo, esta vez no puse resistencia, mientras la hijuepta hacia el visaje que me estaba peluqueando me mando la mano a la pantaloneta y me sacó la verga por un ladito, se agacho y me la probó un ratico, a la hp le encantó esa cabeza y me metió derecho al baño, me pegó la mamada de la vida, como si fuera la última vez que mamara chimbo, le llené esa boca y se lo tragó todo, me pidió que me la culiara pero no, del miedo no fui capaz.
Pero aquí empezó todo señores, desde ese día no he podido parar. Luego me culié a todo torres de maracaibo al gratin, no pagué un solo peso por Giselle, ni Milady, ni Jessica, ni Vanessa, ni Diana, ni Stephania, ni Stacie, a la Dominic nunca pude volearle no sé porqué.
Con todas tengo una historia muy particular, si les gustó pidan pidan a la carta.



