21-03-2021, 12:22 AM
Caballeros, cómo están
Les cuentos un par de reseñas, porque están ligadas entre si. Hace muchos años me empezó el morbo por las chicas trans y el acceso a internet estaba limitado a verlas por la pantalla de un computador y no estar con ellas, a no ser que se vieran en la calle desempeñándose en su oficio. Iba al Santa fe para estar con chicas y cuando me decidí por estar con una, fue en chapinero. Fue en la calle 59 o 60 con Caracas donde se hacían. El lugar ahora está lleno de drogadictos y varios edificios los tumbaron, así que ya no hay servicios sexuales por ahí. Como decía, vi una chica alta, delgada y la contraté por un rato. No fuimos a un motel, sino a un tipo de garito con un par de cuartos. Servían bebidas y de lugar de descanso de las chicas mientras trabajaban. Me dio mala espina. Los cuartos eran la cama, una mesa y ya. Cuando iba, siempre estaba con la misma chica, hasta que un día vi una espectacular.
Llegamos y nos sentamos porque los cuartos estaban ocupados, y de un momento salió de uno, un tipo muy furioso porque pensó que la trans con la que iba a estar era mujer. Esa trans me gustó de inmediato, pero como estaba con la otra, no podía hacer nada y decirle que ya no e irme. Así que tenía que volver después para estar con ella. Así fue, la vi y de una le caí, me dijo tarifas y entramos al garito. Le conté como la había visto y me gustaba, pero que no podía dejar a la otra plantada. Se llamaba Diana y empezamos con los besos y manoseos típicos antes de empezar con la acción.
Soy activo y en ese momento ella me empieza a dar la vuelta para penetrarme. Estaba tan encantado que me dejé. No era vergona por lo que disfruté a un buen ritmo. Cuando terminó le pedí penetrarla, pero no había condones. La puse de frente y empecé a frotar mi verga sobre su ano. Ella muy caliente me dijo que se metiera así. Ustedes saben que en esos casos es mejor pensar con la cabeza fría y antes de penetrarla, me lo toque hasta que me vine en su agujero. Por suerte, no le metí ni un milímetro. Charlamos un rato y nos fuimos.
Con las semanas la volví a buscar y no la encontré. Pero sí con la que estuve la primera vez. No me aguanté las ganas y me la llevé al garito, pero la chica como que sabía que estaba buscando a la otra y fue pagarle y salió del lugar sin hacer nada. No fue mucho dinero, y desde hay no volví a la dichosa zona.
Si ustedes son vieja escuela, quizás recuerden el lugar.
Un saludo
Les cuentos un par de reseñas, porque están ligadas entre si. Hace muchos años me empezó el morbo por las chicas trans y el acceso a internet estaba limitado a verlas por la pantalla de un computador y no estar con ellas, a no ser que se vieran en la calle desempeñándose en su oficio. Iba al Santa fe para estar con chicas y cuando me decidí por estar con una, fue en chapinero. Fue en la calle 59 o 60 con Caracas donde se hacían. El lugar ahora está lleno de drogadictos y varios edificios los tumbaron, así que ya no hay servicios sexuales por ahí. Como decía, vi una chica alta, delgada y la contraté por un rato. No fuimos a un motel, sino a un tipo de garito con un par de cuartos. Servían bebidas y de lugar de descanso de las chicas mientras trabajaban. Me dio mala espina. Los cuartos eran la cama, una mesa y ya. Cuando iba, siempre estaba con la misma chica, hasta que un día vi una espectacular.
Llegamos y nos sentamos porque los cuartos estaban ocupados, y de un momento salió de uno, un tipo muy furioso porque pensó que la trans con la que iba a estar era mujer. Esa trans me gustó de inmediato, pero como estaba con la otra, no podía hacer nada y decirle que ya no e irme. Así que tenía que volver después para estar con ella. Así fue, la vi y de una le caí, me dijo tarifas y entramos al garito. Le conté como la había visto y me gustaba, pero que no podía dejar a la otra plantada. Se llamaba Diana y empezamos con los besos y manoseos típicos antes de empezar con la acción.
Soy activo y en ese momento ella me empieza a dar la vuelta para penetrarme. Estaba tan encantado que me dejé. No era vergona por lo que disfruté a un buen ritmo. Cuando terminó le pedí penetrarla, pero no había condones. La puse de frente y empecé a frotar mi verga sobre su ano. Ella muy caliente me dijo que se metiera así. Ustedes saben que en esos casos es mejor pensar con la cabeza fría y antes de penetrarla, me lo toque hasta que me vine en su agujero. Por suerte, no le metí ni un milímetro. Charlamos un rato y nos fuimos.
Con las semanas la volví a buscar y no la encontré. Pero sí con la que estuve la primera vez. No me aguanté las ganas y me la llevé al garito, pero la chica como que sabía que estaba buscando a la otra y fue pagarle y salió del lugar sin hacer nada. No fue mucho dinero, y desde hay no volví a la dichosa zona.
Si ustedes son vieja escuela, quizás recuerden el lugar.
Un saludo



